Arcos de la Frontera es uno de los pueblos más bellos y espectaculares de España.
Ubicado en la provincia de Cádiz, en Andalucía, funciona históricamente como la puerta de entrada oficial a la famosa Ruta de los Pueblos Blancos. Su rasgo más impresionante es su ubicación geográfica: el casco antiguo está suspendido sobre un imponente espolón rocoso
(la Peña Vieja y la Peña Nueva), cortado de forma abrupta a casi 200 metros de altura, a cuyos pies discurre el río Guadalete.