Jesús Gil protagonizó en FITUR 1999 un sonado y polémico regreso público
tras haber salido de la cárcel de Alhaurín de la Torre apenas unas semanas antes.
En la edición de la Feria Internacional de Turismo celebrada a finales de enero de 1999,
el entonces alcalde de Marbella desplegó toda su maquinaria política y mediática
a través de una estrategia única en el evento, marcada por los siguientes hitos:

Un pabellón propio e independiente Desafío institucional:
Rompiendo con la norma de integrarse en el espacio del Patronato de Turismo de la Costa del Sol o de la Junta de Andalucía,
Gil instaló un pabellón independiente y exclusivo para los municipios que gobernaba su partido,
el Grupo Independiente Liberal (GIL) (Marbella, Estepona y San Roque).

Hecho insólito:
Fue el único partido político o ayuntamiento de la feria en contar con un pabellón propio al margen de las comunidades autónomas.
Baño de masas y provocacionesAtención mediática: El espacio del GIL se convirtió en un plató de televisión continuo.
Gil aprovechó los micrófonos para arremeter contra sus enemigos políticos y contra la justicia
que lo había encarcelado a principios de ese mes por el "caso Camisetas".

Discurso populista:
Dejó frases célebres ante los periodistas desestimando el aislamiento de las instituciones, asegurando que su modelo
de gestión turística e inmobiliaria no dependía de convenios oficiales.??? Trampolín para las elecciones de 1999.

Campaña electoral:
FITUR 1999 sirvió como el arranque extraoficial de su campaña para las elecciones municipales de mayo de ese año.

Resultado:
A pesar de los cercos judiciales y los escándalos de corrupción económica que salpicaban Marbella,
el impacto publicitario de este tipo de actos populistas contribuyó a que el GIL revalidara
su mayoría absoluta en Marbella meses después, alcanzando el 52% de los votos.



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